TIENE CONSULTAS? CLICK AQUI
Lun - Vie: 7:30 - 17:30
Sáb: 08:00 - 12:00
(021) 237-9900
(021) 310-882  (0981) 204-500
Bruno Guggiari #2063
Asunción, Paraguay

Blog

El éxito es algo muy subjetivo y cada persona puede entender algo diferente al respecto, pero si definimos éxito como: persona influyente podríamos catalogar a Steve Jobs dentro del termino. Y es que el co-fundador de Apple tenía una visión bastante acertada de que tiene que tener un producto para ser exitoso. 

Sus diferentes ideas consiguieron sacar a Apple de un enorme agujero y convertirla en una de las empresas más valiosas del momento. En total, Steve Jobs tenía “12 reglas del éxito”, reglas que toda compañía/producto deben de cumplir, desde su punto de vista. ¿Quieres saber cuales eran? Pues sigue leyendo la entrada.

La gestión del tiempo es un asunto con el que los directivos deben lidiar, tanto en lo que compete a su propia agenda como en lo tocante a ayudar a las personas de su equipo para su correcta administración. Conoce algunas claves que te ayudarán a tener un mejor rendimiento a partir de los recursos de tiempo de los que dispones.

Algunos consejos que ayudarán a los profesionales de una organización a afrontar las jornadas de trabajo con una buena disposición y el máximo aprovechamiento del tiempo son los siguientes:

  1. Puntualidad: Éste es el gran caballo de batalla en la mayoría de las organizaciones. La puntualidad es un gran punto de partida para poder administrar el tiempo con realismo, así como una muestra de respeto hacia los compañeros. 

  2.  Planificación: Es fundamental tener en cuenta que todo el tiempo invertido en una correcta planificación se recupera con creces en la fase de ejecución. Dedicar el tiempo necesario a realizar un correcto planteamiento inicial es mucho más eficaz que tener que resolver incidencias sobre la marcha que además generan una percepción negativa en el cliente. 

  3. Respeto: Es muy importante no interferir en la actividad de los colaboradores. Es necesario intentar evitar comportamientos que arrastren a los compañeros, tanto superiores como subordinados, hacia actividades poco productivas. 

  4. Rigidez: Es muy conveniente ser consciente de cuál es el horario de trabajo. Si un profesional cuenta con un margen de tiempo extraordinario, desde el momento de planificar la jornada estará condicionando inconscientemente su propio rendimiento, porque no establecerá como límite la hora de salida. Por este motivo, es de gran ayuda ser inflexible con uno mismo y fijarse un límite para concentrar el esfuerzo y no caer en la ley de Parkinson, que dice que “el trabajo se expande hasta llenar todo el tiempo del que se dispone”. 

  5.  Concentrar esfuerzos: Está comprobado que es más productivo dedicar menos tiempo con una mayor concentración a una actividad que poder demorarla durante más tiempo del necesario. 

  6. Descansos: Es preferible hacer varios descansos breves que uno prolongado. La capacidad de concentración está limitada a períodos de tiempo breves, por lo que extralimitarla supone una necesidad de recuperación mayor que entorpece el buen ritmo del trabajo.

 

https://www.eaeprogramas.es/blog/consejos-para-una-buena-gestion-del-tiempo

En Productividad un hábito suele estar orientado a sólo una cosa: actuar. La necesidad de un nuevo hábito surge a su vez por la necesidad de cambio cuando nosotros mismos comprobamos que hay “algo que no está funcionando”. (De ahí parte la Motivación).

Generalmente es algo que hemos detectado que zancadillea nuestro rendimiento: frecuentes despistes, incapacidad para concentrarnos, nuestra tendencia a mezclar lo importante con lo trivial, etc. En este artículo no nos centraremos en el motivo para desarrollar el nuevo hábito sino en cómo lo pondremos en práctica y sobre todo en cómo convertirlo en algo duradero.

Todos estamos preparados para un cambio pero no todos logramos cambiar. El modo en el que desarrolles y practiques ese nuevo hábito determinará tu éxito. Todos en algún momento de nuestra vida hemos formulado resoluciones del tipo “voy a adelgazar, pienso ir al gimnasio todos los días”, o similares. Nos fijamos un gran objetivo, un cambio para el que por lo general estamos preparados pero no para hacerlo de cualquier manera.

En Productividad ocurre exactamente lo mismo e incluso es todavía más acentuado. Las bravuconadas, los “ya verás esta semana” o intentar drásticos y violentos cambios… simplemente no funcionan. Y aunque aparentemente sí lo hagan, será sólo a muy corto plazo, nunca a la larga. Yo puedo forzar hoy, mañana y hasta pasado ciertas rutinas productivas, pero serán gestos antinaturales y artificiales que terminarán por desaparecer.

Todos estamos preparados para un cambio pero no todos logramos cambiar. El modo en el que desarrolles ese hábito determinará tu éxito.

Se cambia de verdad cuando esos gestos productivos surgen de forma instintiva, espontánea o, al menos, provocados con un menor esfuerzo. ¿Cómo por tanto conseguir eso?

 

1 - Un solo cambio a la vez, pequeño y sencillo

Uno de los errores más comunes es el de intentar demasiados cambios a la vez. El “yo soy capaz” y “ya verás” son loables y necesarios, hay que tener motivación y recordarte con frecuencia el porqué del cambio. Pero es imprescindible que contengamos nuestros caballos, que refrenemos nuestro entusiasmo y que no nos lancemos a cambiar a lo loco y en todas las direcciones. Es esencial intentar sólo un cambio a la vez. Lo que ya es un notable reto de por sí. Además, hay que proponerse cambios muy pequeños y muy sencillos pero repetirlos cada día. Debemos marcarnos micro cambios. Fíjate un minúsculo cambio en tu rutina productiva que puedas llevar a cabo. Algo como (ojo, sólo son ejemplos):

  • No voy a entrar en Facebook hasta haber terminado la primera Tarea Clave del día.

  • Cuando esté trabajando quitaré todos los notificadores, avisadores de actividad y aplicaciones en segundo plano.

  • Voy fijar un momento y tiempo límite-máximo para feeds y blogs.

  • No voy a tener el Email permanentemente abierto.

  • Voy a hacer descansos regulares entre tarea y tarea.

  • En lugar de abrir el Email a primera hora empezaré a trabajar con la Tarea Clave que tenía planificada.

 

 

2- Fíjate cambios concretos que puedas medir y palpar

Otro de los errores comunes es el de proponerse cambios demasiado intangibles o poco concretos. El “ya verás, esta mañana voy a ser productivo de verdad” está muy bien como inspiración y punto de partida pero para lograr cambios duraderos tienes que fijarte retos muy concretos, muy palpables que fácilmente puedas medir y decir: “lo he conseguido” o “no lo he conseguido”. En todos los casos esos cambios supondrán hacer o no hacer algo, esto es, requerirán de una acción. Además, el fijar objetivos concretos te permitirá dos cosas:

  • Evaluar tus progresos con avances (o retrocesos) reales y tangibles.

  • Saborear y felicitarte por cada avance: tú lo verás hecho y serás el primer beneficiado.

 

3- Repite y repite con regularidad diaria y constante

Al hábito se llega por la rutina y a la rutina por la repetición. Para hacer crecer un hábito de forma duradera y sólida es imprescindible ser constante y persistente. En general tendemos a abandonar algo con la misma rapidez con la que nos entusiasmamos. En el terreno de los cambios productivos esto está mucho más presente y firmes y bien intencionados propósitos se vienen abajo en muchos casos por la falta de constancia. Ser regular no es fácil, requiere motivación, disciplina y la iniciativa de querer hacer las cosas. Pero el hecho de fijarte cambios muy pequeños y cambios que además tú mismo puedas palpar y ver realizados, será determinante a la hora de facilitar esa repetición tan necesaria a la hora de crear rutinas productivas.

Recuerda algo muy importante: todo aquello que no se ejercita se pierde.

Lo que nos viene bien en nuestra vida laboral no siempre encaja con la personal, y viceversa. Como todos tenemos un tiempo limitado y queremos aprovecharlo al máximo, ¿por qué no encontrar unos consejos que nos sirvan en estos ámbitos de nuestro día a día? Ámbitos que en ocasiones parecen ir por separado pero que mucho tienen que ver.
1. Revalorízate: tanto en la vida personal como en los negocios tenemos que intentar sacar el valor a lo que nos rodea. Ya sea por medio de contactos en la oficina y por relaciones estrechas que creamos con nuestros allegados.

2. Sigue tu pasión: esto no te va a repercutir de forma negativa en ningún sentido, ya que te hará sentirte bien contigo mismo y eso se reflejará en lo que haces.Sé extraordinario y salte de la regla. Destaca, no importa lo que el resto diga, hazlo e intenta que sea de forma positiva, ya que hará que seas recordado.

bottom-logo.png
Empresa de Desarrollo Y Distribución de
Sistemas de Información
Avda. Bruno Guggiari #2063
Asunción, Paraguay
INFO@EDYDSI.COM
6685519
Hoy
Ayer
Esta semana
Semana anterior
Este mes
Mes anterior
849
749
1598
53051
19261
44810

Buscar